La postura restrictiva de Francia respecto a alternativas más seguras al tabaco amenaza con frustrar los esfuerzos por reducir las consecuencias mortales del tabaquismo, según una importante investigación elaborada por expertos internacionales en salud.
El estudio, Historia de dos naciones: Francia vs Suecia, compara las políticas de control del tabaco de ambos países y pone de manifiesto cómo el enfoque de reducción de daños adoptado por Suecia ha logrado la tasa de tabaquismo más baja de Europa, mientras que más de uno de cada cuatro adultos franceses sigue fumando.
Los principales hallazgos del informe, presentado hoy por Smoke Free Sweden, incluyen:
La tasa de tabaquismo en Francia (27 %) es cinco veces superior a la de Suecia (5,3 %) Suecia ha reducido su tasa de tabaquismo en un 54 % desde 2012, mientras que Francia solo ha logrado una reducción de un punto porcentual La incidencia de cáncer en Suecia es un 41 % inferior a la media europea, con una mortalidad un 38 % menor En diciembre de 2024, Suecia adoptó oficialmente la reducción de daños como política nacional, centrada en “reducir el daño médico y social causado por el tabaco y los productos de nicotina”, en lugar de limitar únicamente el consumo Francia sigue aplicando políticas restrictivas a las alternativas al tabaquismo, y recientemente ha anunciado planes para prohibir por completo las bolsitas de nicotina
“Este informe aporta pruebas innegables de que las estrategias de reducción de daños funcionan”, afirmó el Dr. Delon Human, defensor de la salud global y autor del informe. “El éxito de Suecia se basa en promover alternativas sin humo más seguras, accesibles, asequibles y socialmente aceptadas por los adultos, mientras que el enfoque prohibicionista de Francia apenas ha tenido impacto.”
“Mientras Suecia es un modelo de éxito, las políticas restrictivas de Francia impiden que los fumadores se pasen a alternativas menos perjudiciales. Sin un cambio de estrategia, millones de fumadores franceses seguirán enfrentándose a las devastadoras consecuencias del tabaco combustible.”
El informe insta a los responsables políticos franceses a reconsiderar su enfoque y adoptar elementos clave del modelo sueco, como:
Reconocer la reducción de daños como estrategia legítima de salud pública Garantizar la disponibilidad y asequibilidad de alternativas más seguras a la nicotina Aplicar una fiscalidad proporcional que incentive el cambio Informar al público sobre los riesgos relativos de los distintos productos de nicotina
El Dr. Human concluyó: “Si Francia mantiene su camino actual, corre el riesgo de quedar rezagada en la lucha global contra el tabaquismo. En cambio, adoptar una estrategia de reducción de daños como la de Suecia aceleraría el avance hacia un futuro sin humo.”